El diario El País demuestra el “apaño” de un partido en categoría ¡cadete!

 El diario El País publica hoy un amplio reportaje, en el que con todo tipo de datos, nos demuestra que los amaños de partidos se producen incluso en el fútbol base. Quizás a muchos no nos sorprenda demasiado, ya que situaciones mas que sospechosas presenciamos en nuestro entorno y si a esto añadimos que los que deben dar ejemplo desde sus respectivos cargos federativos, en lugar de perseguir este tipo de casos, son cómplices interesados dando “lecciones”  para beneficiar a los equipos que presiden, poco se puede esperar. De algunos Vicepresidentes de la F.G.F. entre otros escribo, basta recordar algún resultado en la última jornada de la pasada temporada en algún caso, curiosas decisiones federativas sobre ascensos en otro… y mas. Pero veremos de nuevo a niños obligados por los corruptos a portar pancartas en contra de la corrupción en el fútbol y seguiremos escuchando el silencio de los perjudicados por el instalado miedo a represalias, es que si dos se arreglan alguno siempre pierde. F.B.

Las semillas de la corrupción

La lucha de un padre y su hijo contra el amaño en el fútbol juvenil

“Lo tremendo de la historia, es la radiografía que ofrece de cómo funciona la corrupción, empezando por los adultos que siembran en los jóvenes la noción de que la complicidad en el fraude es aceptable, acabando por la conspiración general de silencio que encubre la verdad”
Los dos equipos eran el UE Cornellà y el Gimnàstic Manresa. Jugaban en la categoría Cadetes Preferente bajo la jurisdicción de la Federación Catalana de Fútbol. Lo que estaba en juego era lo siguiente: si el Cornellà ganaba o empataba se coronaba campeón de liga; si el Manresa empataba perdía la opción de ganar el campeonato pero se aseguraba el segundo puesto y el ascenso para la siguiente temporada en la División de Honor de Cadetes, categoría de alto nivel cuyos jugadores cuentan con la posibilidad de hacer carrera en el fútbol profesional. El tercer equipo en la clasificación, el CE Europa, quedaría segundo y lograría el ascenso si ganaba su partido y el Cornellà el suyo. Un empate o una victoria del Manresa eran los peores resultado para el Europa.
“Lamento decirlo”, me dijo Freeman en esa primera conversación en el bar barcelonés, “pero si algo así hubiera ocurrido en un partido entre niños en Canadá se hubiera armado un enorme alboroto. Manifestaciones, investigaciones, dimisiones y, sin duda, mucho ruido en la prensa”.
Suprimiendo los nombres (los cuales tenemos), el informe de Coll produjo los siguientes testimonios grabados, que hemos editado aquí:

 Chico A del Gimnàstic Manresa:

  • “Desde el club nos dijeron que fuéramos a empatar. Todo el mundo lo vio. El presidente y el coordinador vinieron tras el entreno del viernes. Nos dijeron que querían subir sí o sí, y que teníamos que empatar, que se daría la situación”.
  • “El entrenador siguió las órdenes del club. Yo lo respeto. Le supo mal, como a todos. Nos dijo que mandaban sobre él, y que no podía hacer nada”.
  • “El entrenador nos reafirmó: Si alguien marcaba, tenía que dejarse marcar; que el partido tenía que acabar en empate; que de parte del club, habría alguna sanción. Pero a ninguno de nosotros se nos pasó por la cabeza marcar. Nos cansamos más calentando que jugando”.

 Chico B del Manresa:

  • “No nos esperábamos la noticia de ir a empatar. Pensé ‘¿qué me están diciendo?'”
  • “Vino el presidente y el coordinador y nos notificó… Nos dijeron que estaba pactado con el Cornellà. Entre compañeros pensamos, ‘¡Qué mierda!’ Algunos lo aceptaron. Algunos no quisieron jugar, dos o tres”.
  • “No fuimos con la mentalidad de marcar. Posesiones y ya está, sin atacar. El árbitro no hacía nada. Era un espectador más”.
  • “Mi padre me dijo que conseguimos los objetivos, pero que no era la manera”.

 Chico C del Manresa:

  • “Los dos equipos no atacábamos. Teníamos que hacer lo que nos decían. No estaba a gusto”.
  • “El entrenador nos plantea el partido como si fuera igual que siempre. Nos dijo que teníamos que ir a jugar contra ellos y que sería un partido disputado. Pero con la consideración de no atacar. Esa fue la única diferencia. Todos vimos que con el empate teníamos suficiente, y todos contentos. Con los del Cornellà sabíamos lo que pasaba. Nadie atacaba”.
  • “A mí no me gusta, pero tienes que mirar para el club y el equipo. El club vela por sus intereses. El Gimnàstic nunca había tenido un equipo en división de honor. Le daba un plus a la entidad”.

 Padre de Chico C:

  • “Sabíamos que ambos equipos irían a buscar el empate. Esto se hace mucho, sobre todo a finales de temporada. En estas categorías pasa, sobre todo en los pueblos. Creo que se hacen favores mutuos, aunque sin dinero”.
  • “El entrenador les dijo que un empate servía. Que se lo cogieran tranquilos. El árbitro también lo sabía. Pitó ocho faltas”.

 Chico D del Cornellà:

  • “El entrenador nos dijo que saliéramos a jugar, a jugar, a jugar mucho, como si fuera una gran posesión. Que no arriesgáramos. Cuando salió el entrenador del vestuario, nos quedamos hablando en el vestuario: ‘Qué raro’. No hacer pases de riesgo, controlar el balón… En el vestuario nos mirábamos raro. ‘Nos están diciendo que la toquemos cuando tenemos que salir a muerte”.
  • “Fue un partido de mierda”.
  • “Perdimos un balón y el delantero, con ventaja para encarar portería, decidió volver a iniciar una jugada”.
  • “Todo fue muy raro. Te das cuenta que esto no solo pasa en la televisión. No sé si los entrenadores hablaron. Supongo que fue una cuestión de club. No son los mejores valores del fútbol, pero…”

Madre del Chico D:

  • “Cualquier espectador hubiera visto un rondo de 80 minutos. Los padres nos quedamos muy fríos. Los chicos no hacían nada. El partido fue patético. Que pase en los mayores… aún. Pero nunca pensé que pasaría con niños de 14 o 15 años”.
  • “Algunos padres se comunicaron con padres del Europa, y les explicaron qué había pasado”.

Chico E del Cornellà:

  • “Nos transmitieron un mensaje distinto al habitual. Que saliéramos a disfrutar y a jugar. Que estuviéramos tranquilos porque si los dos equipos íbamos apurados, al final, el empate estaría; porque ya lo habían hablado y todo eso”.
  • “No sabíamos si hacíamos bien o no, haciendo eso. Alguno se enfadó y no quería jugar”.
  • “Me hubiera gustado competir abiertamente. Pero una vez tienes el título, ya no te importa como lo has conseguido”.
Chico F del Cornellà:
  • “Estábamos cabreados de tener que jugar así. El club lo hizo para ganar el título de Liga. Nosotros queríamos ganar el partido”.
  • “Se nos quitaron las ganas de competir, porque fuimos a jugar sin opciones ni chispa de ganar, y no se juega igual. El entrenador nos lo comentó antes de empezar”.
  • “Entiendo que haya jugadores que no quisieran jugar. Me aburrí mucho, porque no presionábamos ni atacábamos. Estábamos contentos por haber ganado la Liga, aunque no lo celebras igual”.
  • “Me hubiera gustado jugar para ganar. Si yo fuese el entrenador en ningún momento hubiera dicho que había que empatar el partido”.

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