Como elegir el mejor Club deportivo para tu hijo

Opinión seleccionada: 


La experiencia me dice que la mayoría de las familias no se paran a pensar la actividad deportiva que mejor le conviene a su hijo/a. Se suele optar por el deporte más normalizado o frecuente en la zona, el que practica el vecino, el amigo o el primo, el que ofrece el club del barrio, o el que han practicado o practican los padres. Muchos padres y madres dejan pasivamente que el niño o niña decida, “es que lo que le gusta al niño es el fútbol”, es el ejemplo más común. Esto sinceramente me parece una locura. Ni que decir tiene que los niños son muy influenciables, y lo que en primera instancia eligen no tiene por qué ser lo mejor para su desarrollo, esa decisión le compete a los padres. De hecho, las elecciones de los niños se basan en la observación o imitación de adultos y otros compañeros.

El niño/a puede adaptarse fácilmente a otra modalidad deportiva que a largo plazo le aporte más beneficios. Y por supuesto la disfrutará incluso más. Evidentemente esto no quiere decir que le obliguemos a practicar un deporte que no le guste. Siempre hay que contar con su opinión, pero eso no significa que decidan ellos. Al igual que tampoco deciden sobre su alimentación, tampoco pueden decidir sobre su educación. Hay muchas modalidades deportivas, unas mejor que otras según la edad, y siempre es recomendable experimentar en períodos de prueba.

Una vez decidida la actividad deportiva, es hora de elegir el club. No todos los clubes son iguales y desafortunadamente pocos cumplen educativamente con los requisitos mínimos, pero por otro lado, es un punto positivo porque puede facilitar la elección de los padres. Lo recomendable es que el club tenga una clara vocación educativa y que sus entrenadores estén formados en este sentido, y por supuesto lo pongan de manifiesto en su metodología de trabajo y su actitud.

¿Cómo conocer la filosofía del club? La primera intención de un padre o una madre será irse a la página web. Bueno, esto puede ser un comienzo. Si bien, evidentemente en la pestaña de “Conócenos” ó “El Club” difícilmente obtendrás una información objetiva. Aprovechando tu visita a la web, lo que sí puedes es comprobar qué contenidos publican y en qué centran mayor atención, si a los resultados deportivos, o al aprendizaje (no olvidemos que se trata de un centro educativo, o al menos jurídicamente así están constituidos). Por ejemplo, es agradable ver que un club no sólo realiza actividades deportivas, sino también solidarias y educativas; si mantienen reuniones con los padres, sobretodo al principio de la temporada; si tienen por escrito las normas o pautas de comportamiento que deben seguir padres, niños y entrenadores (ó derechos y obligaciones); si tienen accesibles los obligatorios certificados negativos de delitos sexuales de los entrenadores (esto aunque lo exijan las Federaciones la mayoría de los clubes no lo tienen); si realizan una valoración objetiva de la satisfacción de los padres al final de la temporada y publican los resultados y conclusiones, con fines de mejora (los clubes deben hacer partícipes a los padres en todo momento)…

Por último, respecto a la página web, os recomiendo que no dejéis de observar cuántas tienen publicados los CV de sus entrenadores. En este sentido, lo aconsejable sería que los entrenadores no sólo acrediten la típica experiencia como deportista o entrenador, también la preparación que tiene a nivel educativo o pedagógico ya que va a trabajar con niños/as no con adultos. En esta línea es recomendable que los entrenadores tengan alguna formación complementaria a nivel pedagógico ya que en los cursos de entrenadores esta parte, de hecho la más importante de todas, brilla por su falta de perspectiva práctica e insuficiencia de contenidos.
Además de la página web también es recomendable visitar sus cuentas en las redes sociales como Facebook y Twitter. Aquí puedes encontrar información sobre lo comentado anteriormente acerca de lo que realmente más se valora en el club, qué refuerzan en los niños o a qué dan mayor énfasis. Incluso es posible encontrar opiniones de padres y madres, y en tal caso puede ser interesante ver la interacción que tiene el gestor de la cuenta con los comentarios. Si un club no tiene cuenta en redes sociales o no da la posibilidad de opinar o comentar en su página web, por algo será ¿no creen?
Finalmente, la estrategia más eficiente para asegurarnos de elegir bien un club para nuestro hijo/a es asistir a algunos entrenamientos, y si es posible competiciones o partidos. Aquí debemos observar qué ambiente hay, cómo es la relación entre los propios padres y madres, con el entrenador, y lo más importante la relación entre el entrenador y los niños, cómo se dirige a ellos, cómo reacciona ante los fallos, qué aspectos refuerza en los niños (la deportividad, el esfuerzo, o por el contrario la rivalidad, los resultados). Asistir a algunos entrenamientos también te pueda dar la oportunidad de preguntar a algún padre o madre, pero claro, haciendo las preguntas correctas. Como por ejemplo si todos los niños participan igual, en caso de deportes de equipo si todos compiten durante más o menos el mismo tiempo. En este sentido es frecuente ver cómo en fútbol base se tienen plantillas de más de 14 niños por ejemplo. Esto simplemente significa que habrá niños que no jueguen partidos y que la política del club prima el interés económico al formativo, cuando realmente los padres y madres no deben tener inconveniente en pagar un poco más a cambio de que su hijo esté contento, pero para ello debe haber una buena relación y comunicación con los padres, y esto la mayoría de los clubes no lo trabajan.
En resumen, desde mi punto de vista elegir un club deportivo para tu hijo/a puede ser complicado si eres consciente de la importancia que tendrá en su desarrollo, piensa las horas y horas que estará allí. Pero también es verdad que las cosas bien hechas llevan su tiempo. Mi consejo es que si eres padre o madre no tomes esta decisión a la ligera, y si la modalidad deportiva o el club no está cerca de casa, creo que merece la pena hacer unos kilómetros a cambio de darle una buena educación, ya que a largo plazo te pasará factura.
 Raúl Jiménez, Psicólogo del Deporte
  Publicado en La Voz de Jerez. 
 

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