En libertad el monitor de fútbol de Valladolid acusado de acoso sexual a menores por WhatsApp

TEXTO Y FOTO
EL DÍA DE VALLADOLID 

El entrenador de fútbol acusado de acosar sexualmente a menores de edad a través del WhatsApp ya ha recuperado la libertad tras mes y medio en prisión. El titular del Juzgado de Instrucción número 2 decidió hace unos días modificar su situación, después de verificar que se había «reducido el peligro de repetición» de lo sucedido y que el avance de la investigación ya había «descartado la comisión de hechos más graves», tal y como se hace constar en el auto, de fecha 14 de abril, y a cuyo contenido ha tenido acceso El Día de Valladolid en fuentes jurídicas. Diego P.L. está en libertad pero no se ha retirado ningún cargo de los que pesaban sobre él, ya que la investigación continúa en marcha.

Este joven argentino de 27 años fue arrestado el lunes 22 de febrero tras acudir una madre a la Policía para denunciar los «numerosos» mensajes que el sospechoso había enviado por WhatsApp a su hijo, de 14 años y al que conocía de su etapa como entrenador del Betis CF (desde la temporada pasada ya no tenía vinculación con el club de Las Delicias). Según confirmó este periódico en fuentes policiales, los mensajes tenían un «explícito contenido sexual» y algunos de ellos contenían «proposiciones», lo que llevó a los agentes de la UFAM (Unidad de Familia y Mujer) de la Brigada de Policía Judicial a su detención como presunto autor de un delito de abusos sexuales, en una nueva modalidad introducida en la última reforma del Código Penal y que permitía perseguir al mismo nivel estas situaciones de acoso sexual.
El juez de guardia decretó dos días después el ingreso en prisión de este joven, que además de ser estudiante de Magisterio en la UVa, era monitor en un comedor infantil y uno de los entrenadores del Valladolid Fútbol Sala. Entre rejas ha estado durante más de mes y medio hasta que el titular del Juzgado de Instrucción 2 ha decidido modificar su situación, ante el avance de la investigación. En el citado auto, el juez César Gil Margareto recuerda que la prisión provisional es solo «una medida excepcional que pudo ser idónea en la primera fase de la investigación pero que en este caso no tiene justificación prolongarla en el tiempo tras haber avanzado en la instrucción». Eso sí, le impone la obligación de comparecer en el juzgado los días 1 de cada mes «o cuantas veces fuese llamado», así como «anunciar los cambios de domicilio», bajo la amenaza de que, si incumple sus obligaciones, «se podría acordar de nuevo la prisión provisional».
En la resolución dictada por el Juzgado, se dice que «si bien se mantienen todos los argumentos que llevaron en su momento a la adopción de la medida privativa de libertad, lo cierto es que por un lado el descubrimiento de los hechos ha arrojado luz sobre los posibles afectados, reduciendo considerablemente el peligro de repetición de los comportamientos y el riesgo de los que aparecen como víctimas», al tiempo que se pondera el «tiempo» que lleva en prisión (desde el 24 de febrero).
 
Declaraciones víctimas. Por otro lado, el auto recuerda que «las diversas manifestaciones de los perjudicados si bien confirman los hechos manifestados (en la denuncia inicial), descartan otros hechos que pudieran revestir mayor gravedad o trascendencia», desvela el citado auto.

Comments

comments

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: