El ejemplo de un entrenador de benjamines que intentó parar un partido en el que se jugaba la liga ¡Nadie insulta a un niño!

 Acostumbrados a la depresión que produce circular entre noticias de agresiones en el fútbol base, detenciones por abusos,  fallecimientos prematuros que quizás esos dioses pequeños que manejan grandes presupuestos, evitarían en algún caso con un poco mas de atención y no demasiadas buenas noticias en general, nos devuelve la esperanza un gesto que ojalá se repitiese mas a menudo.
 “Lo tenía muy claro, si no salía el que había insultado yo no ganaba la Liga pero el partido se suspendía inmediatamente”
  Darle mas importancia a un niño del equipo rival que está sufriendo insultos que a un resultado que valía una liga, debería ser algo normal, no convertirse en noticia, pero sabemos que estos detalles solo están al alcance de personas que entienden lo que no está escrito en los libros ni se enseña en los cursos de entrenador. Una cosa es presumir de valores mientras se juega a “otra cosa” y otra muy distinta demostrarlo como en esta ocasión. Muy grande. F.B.
LA NOTICIA:

Mayans: «Hubiera parado el partido tantas veces como hiciera falta, nadie insulta a un niño»

«Como vuelva a escuchar un comentario despectivo se acaba el partido. ¿Pero de qué vais? Son niños». José Mayans, entrenador del equipo benjamín del Atlético San Blas, no se anduvo por las ramas. Tras observar que jóvenes aficionados de su club, ubicados en una esquina de la grada del polideportivo San Blas, insultaban y menospreciaban a jugadores del equipo rival, Mayans pidió al árbitro que detuviera el partido y pasó a la acción: cruzó el campo, se dirigió a la grada y acabó exigiendo a todos los miembros del grupo de exaltados que abandonaran el recinto. El resto de espectadores premió el gesto del técnico con un sonoro aplauso.
«Lo tenía muy claro, si no salía el que había insultado yo no ganaba la Liga pero el partido se suspendía inmediatamente», señaló el técnico alicantino, que ayer recibió numerosas felicitaciones por su gesto. «Son niños de 9 y 10 años, eso no se puede permitir y menos en mi casa, trabajamos los valores y somos un equipo ejemplar, ni siquiera hemos visto tarjetas amarillas», expresó ayer el entrenador y fundador del Atlético San Blas. La acción sucedió durante el último partido de la liga benjamín entre el Atlético San Blas y el Playas de Alicante.
«Me giré al banquillo rival y observé que un niño estaba llorando. Me acerqué y me dijo que le estaban insultando desde la grada llamándole gordo y metiéndose con él», explica Mayans.
«Lo cogí y me fui a la grada a que me dijera quién le estaba insultando. Me resultaba raro porque la gente aquí es muy educada y no suele pasar nada. Comencé a gritar que o salía el que había insultado o el partido se suspendía inmediatamente», relata el técnico, que vio cómo su amenaza surtió efecto.
«Salieron los que habían sido y el partido siguió. Me dirigí a todo el mundo para que me oyeran», dijo Mayans, que consiguió su segunda Liga con el Atlético San Blas.
El gesto del técnico tuvo un especial agradecimiento por parte del árbitro: «Vivió una situación incómoda, me dijo que él no había escuchado ningún insulto pero aplaudió mi acción. Me dio un abrazo y me agradeció que hubiera actuado de esa forma».
Un gran ambiente
Al final, el Atlético San Blas se impuso por 6-2 y el equipo local lo celebró nada más finalizar el partido. «Fue una preciosidad lo que vivimos, la gente animando en la grada cada uno con sus colores, por lo que hay que echar a la gente que se dedica a insultar, tratamos de inculcar valores buenos y yo por ahí no paso. Nos hubiéramos quedado sin título de Liga pero si no se van los que insultaron suspendo el partido de forma inmediata», señaló ayer Mayans.
El Atlético San Blas posee más de 100 niños en sus escuelas pese a sus escasos dos años de existencia. Lo que tiene claro el club alicantino es que la deportividad debe ser el principal valor que quiere inculcar a los niños por encima de cualquier aspecto deportivo.
«De nueve equipos ya tenemos a cuatro campeones, pero me quedo con que somos un club que cultiva los buenos valores por encima de cualquier cosa», concluye el técnico alicantino.
INFORMACIÓN DE ALICANTE

El entrenador de unos benjamines detiene un partido por insultos al rival

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