Detenido en Canarias entrenador de fútbol sala femenino por presunto acoso sexual

Agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil adscritos al puesto de Puerto de la Cruz arrestaron en la tarde de ayer a un varón de 32 años, acusado de un supuesto delito de acoso sexual, según pudo saber este periódico -LAS PROVINCIAS– en fuentes extraoficiales.
Los hechos, sobre los que la Benemérita guarda un mutismo absoluto, tuvieron lugar sobre las 19.00 horas de ayer, cuando los agentes, tras recibir una denuncia de una jugadora de un equipo de fútbol sala femenino del norte de la Isla en la que relataba que había sufrido diversos episodios que podrían tipificarse como un delito de acoso sexual, le llevaron a interponer la correspondiente denuncia ante el instituto armado. Dado que se trata de los delitos tipificados contra las personas, el caso recayó en el Equipo de Policía Judicial del Instituto Armado que procedió a la detención del presunto autor de estos hechos, un varón de 32 años, del que no se facilitó su filiación.
El acusado fue trasladado hasta el puesto de la Guardia Civil de Puerto de la Cruz donde se le instruyeron las correspondientes diligencias, para su presentación ante el titular del Juzgado de Instrucción correspondiente.
Las fuentes consultadas no quisieron aportar más datos acerca del equipo donde juega la víctima ya que el caso aún se está investigando y podría haber más víctimas.
Como se recordará, el último caso similar ocurrió en octubre de 2014 y fue el Cuerpo Nacional de Policía el que arrestó en Las Palmas de Gran Canaria a un hombre de 40 años, acusado de abusos a menores, que reconoció haber realizado tocamientos sexuales a seis adolescentes, según confirmaron fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Canarias.
El supuesto pederasta fue arrestado cuando se encontraba en el coche con un menor. La Policía aseguró que el detenido reconoció los hechos. Los investigadores tuvieron constancia de que mantuvo contactos con seis menores, la mayoría de ellos de entre 16 y 17 años.
Las fuentes precisaron que en todos los casos se trata de tocamientos y que no existían, en principio, pruebas de que el detenido ejerciera violencia o amenazas sobre los menores.
El arrestado, que manifestó a los agentes que necesitaba ayuda psicológica, ingresó en prisión tras comparecer ante el juez.

Comments

comments

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: